Supongo que me tendré que conformar con el mensaje al móvil que he recibido de parte de Bancaja.
Cumpleaños amortizado
Supongo que me tendré que conformar con el mensaje al móvil que he recibido de parte de Bancaja.
Publicado por Esteban Fernández en 12:57
Que por fin sea verdad
Por eso, es imposible saber si las declaraciones de los futbolistas (y entrenador) del Valencia, que se han empeñado en repetir que esta vez sí van a Barcelona con la convicción de sacar un buen resultado, son verdad o un curso acelerado de engaño. A veces hacer caso a Emery es como seguir creyendo en los Reyes Magos.
Y es que no me fío porque hace ya algunas temporadas que los de Mestalla no se sienten capaces de medirse de igual a igual a los equipos más fuertes. No me lo creo porque estamos acostumbrados a que visitar el Nou Camp o el Bernabéu sea una jornada de descanso.
No me creeré la ambición que han derrochado en la sala de prensa hasta que la demuestren en el campo. Para hacerlo no es necesario ni ganar ni empatar. Para conseguirlo, más allá del resultado, hay que transformar la mentalidad segundona en personalidad. Las palabras se las lleva el viento, pero la pelota no miente. De lo contrario no habrá sido más que otra campaña sin fundamento para que los aficionados se ilusionen con un futuro mejor, pero al fin y al cabo una mentira más.
Villa, mi orgullo
Es un tópico más, pero el país de Maradona se puede definir en tres palabras: carne, tango y, sobre todo, fútbol. El fútbol reina en las conversaciones diarias y se vive con una pasión que en ocasiones desborda el cauce de la racionalidad. Pero es un deporte que, bien entendido, puede convertirse en un nexo, en un puente cultural. Mucho más entre argentinos y españoles.
Una mañana de agosto conocí en las afueras de Buenos Aires al que hoy es un buen amigo. Comencé a hablar con él y enseguida me preguntó de qué parte de España era. Cuando le dije Valencia se le encendieron los ojos y con una apreciable admiración me contestó: -Villa. Lo que más conocía de Valencia era David Villa. Quizá de manera instintiva se me hinchó el pecho. A ese jugador que para él era uno de los mejores del mundo yo lo veía cada quince días en Mestalla. Era mío. Por eso, cuando volví a casa un mes después, le envié una camiseta firmada por el Guaje.
Ahora que David Villa se ha convertido en el máximo goleador de la historia de la selección española me acuerdo de aquel momento en el que el '7', sin saberlo, nos acercó un poco más. El asturiano se ha convertido en inmortal y supongo que mi amigo podrá alardear, hoy todavía más, al pasearse con la camiseta de Villa. Para mí será un orgullo simplemente decir que le vi jugar.
El milagro que no vi

A la mañana siguiente me despertó mi padre. Él sabía que lo que me iba a decir me enloquecería. En sus ojos vi esa luz que tienen todos los padres cuando saben que van a hacer feliz a su hijo. Se saben los Reyes Magos. -Esteban, 3-4. -Venga papá, no te rías de mí. Me pareció incluso duro que él, mi padre, estuviese jugando con mi ilusión, pero cuando noté que insistía en su mensaje fui corriendo a buscar a mi madre. Era necesaria una segunda fuente que confirmase la noticia. -Sí, es verdad. Milagro confirmado y la angustia de no haber sido testigo.
Publicado por Esteban Fernández en 01:08
La lealtad al nuevo proyecto

La filosofía del nuevo Valencia está abierta al aire fresco y nuevo en la plantilla. Es un proyecto centrado en alistar a futbolistas del futuro en vez de recuperar a los del pasado. Si nos atenemos a las líneas maestras, las renovaciones del '6' y el '14' no tienen hueco, igual que no lo tenían Baraja y Marchena. Pero no tengo claro que la lealtad a un estilo sea lo más normal en el club. No me extrañaría que las palabras de Llorente fuesen una declaración de intenciones.
Publicado por Esteban Fernández en 19:36
La media gloriosa (Enrique Salvador)
Con el paso de los años atemperó su carácter, aunque mantuvo siempre su rotunda personalidad. Discutidor nato, tuvo varias disputas con la directiva, aunque eso no le impidió ser uno de los futbolistas más queridos por la afición de Mestalla.
Se marchó demasiado pronto para muchos, con 26 años, al Hércules. Sólo había jugado cinco partidos en Primera División como blanquinegro, pero se redimió ascendiendo con los alicantinos. Se retiró en 1941.
Publicado por Esteban Fernández en 23:59
Etiquetas: Años 20, Años 30, Enrique Salvador, Media gloriosa, Valencia
Vete a la mierda Manolo
Pero ayer Llorente entró en razón. Pensó que era el momento de cargarse de un plumazo toda esa historia de la continuidad, la confianza y demás tonterías. ¿Quién le tiene que explicar a él cómo se gestiona un club de fútbol?
La media gloriosa (Enrique Molina)
Que era un tipo batallador se le veía en la cara. Sólo su nariz (que le dio varios quebraderos de cabeza en forma de lesión) ya generaba prudencia entre los rivales. Si jugase hoy en día bien podría ser un Zokora o un Toure cualquiera.
A Molina le salía todo del corazón, incluso era conocido por sus inverosímiles pases de pecho. De lo que no cabe duda es de que infundía respeto, tanto entre sus compañeros como entre los aficionados. Estaba tan seguro de ello que en una ocasión introdujo su coche en el campo para llevarse a un árbitro que estaba siendo increpado.
Su despliegue en el césped dependía mucho de su estado de forma, y cuando las fuerzas menguaron su nivel de juego lo hizo en la misma proporción. Entonces aceptó rebajarse el sueldo como muestra de franqueza.
Falangista declarado, igual que luchó por el Valencia lo hizo en el bando nacional durante la Guerra Civil. Posteriormente se enroló en las filas de la División Azul. Murió en una moto con sidecar en la que transportaba a un oficial alemán al caerles encima un obús ruso durante el cerco de Leningrado en 1943.
Publicado por Esteban Fernández en 16:00
Etiquetas: Años 20, Años 30, Enrique Molina, Media gloriosa, Valencia
La media gloriosa (Cirilo Amorós)
Publicado por Esteban Fernández en 16:47
Etiquetas: Años 20, Años 30, Ascenso, Cirilo Amorós, Media gloriosa, Valencia
Más porteros que porterías

A ver quién se ríe ahora

Publicado por Esteban Fernández en 20:51
Etiquetas: Mundial, Nacho González, Uruguay, Valencia
Cuando el Valencia inauguró el Estadio Azteca
Hoy se cumplen 44 años de su inauguración el 29 de mayo de 1966 con un América-Torino que fue el primer partido de un mini torneo en el que también participaron el Atlante, el Necaxa y el Valencia. Mundo, entonces técnico del equipo tras la reciente dimisión de Barinaga, aprovechó la ocasión para probar a un canterano que marcaría una época en el club: Pepe Claramunt. Además, el Atlético cedió a Cardona para completar la plantilla durante su estancia en el país centroamericano. Los valencianistas ganaron 3-0 al Necaxa, 3-1 al Atlante y empataron a 1 contra el América.
Publicado por Esteban Fernández en 17:14
Voro-Míchel, carretera de La Coruña
De imponente juego aéreo, duro en el choque y expeditivo en el corte, al fin y al cabo un defensa como Dios manda, Voro emigró para encontrar el reconocimiento que le había faltado en su tierra. En La Coruña formó una defensa casi impenetrable que le sirvió como escaparate para jugar el Mundial de Estados Unidos.
El destino quiso que en los partidos más importantes de su carrera se cruzase siempre el Valencia. Un drama personal que se dirimió una vez en contra y otra a favor. Perdió una Liga contra los ché en su primera temporada, pero a la siguiente consiguió desvirgar su palmarés con una Copa del Rey en una final dividida en dos actos por una lluvia torrencial.
Su aportación más valiosa al Valencia llegaría años más tarde cuando cayó en sus manos la dirección de un equipo que se dirigía a Segunda. Tal vez su incidencia no fuese tan relevante en el desenlace final y sencillamente los futbolistas decidieron despertar de un largo letargo, pero en los libros de historia su nombre quedará grabado para siempre como el 'Salvador' del equipo.
Publicado por Esteban Fernández en 18:29
Cero delanteros
Dejando a un lado su historial en la capital del Turia, su salida vacía de delanteros al equipo. Si el Valencia tuviese que jugar hoy un partido no tendría ningún especialista del gol. Los centros de Joaquín no encontrarían rematador, los pases de Banega llegarían mansos a la defensa rival y las paredes de Mata no tendrían cómplice alguno.
Supone un error vender a todos tus delanteros del tirón, sin pararse a pensar en las consecuencias. Ahora, con la cabeza fría y con 47 millones más, la posición de Llorente a la hora de negociar con otros clubes se debilita.
El Mallorca se ahoga, pero antes de vender a Aduriz sabe que Emery necesita como el comer un ariete, Ángel Torres fortalecerá su idea de pedir la cláusula por Soldado y así sucesivamente con todos los equipos a los que se dirija el Valencia.
Un poco de inteligencia a la hora de vender, comprar y negociar, por favor.
Publicado por Esteban Fernández en 17:45
Un hueco en el cielo
Empezando de atrás hacia delante, Jocelyn Angloma no es, para mí, el mejor lateral de la historia del Valencia. Propongo un nombre: Juan Cruz Sol. Lateral y central al estilo Sergio Ramos, campeón de Liga, Copa y Recopa (aunque esta última de manera casi testimonial, como la Liga que ganó Angloma) y 12 temporadas en el primer equipo. En el centro del campo, Albelda, en mi modesta opinión, debería dejar su puesto a Antonio Puchades, elegido como uno de los suplentes.
Por último, la banda izquierda se merece otro nombre que no el de un futbolista que vive del recuerdo. De una temporada sublime pero pasada. Vicente no se lo ha ganado. Se me ocurre que tal vez Gorostiza, aquel extremo izquierdo de la delantera eléctrica, campeón de dos Ligas y dos Copas, bien podría pegarse a la cal en un equipo de tan alta alcurnia.
En el banquillo me daña los ojos ver a Aimar y a Palop. En su lugar Fernando y Eizaguirre completarían el banquillo junto a Claramunt, Mundo, Albelda, Juan Ramón y Mestre.
Es verdad, a muchos de ellos no los he visto jugar, pero no puedo limitar la historia del Valencia a lo que han visto mis ojos. Es mucha más grande que 20 años de memoria futbolística. Hagámosle un hueco en el cielo a quien de verdad se lo merece.
Publicado por Esteban Fernández en 20:10
Mamá, no quiero ir a misa
Publicado por Esteban Fernández en 19:27
No pretendo entender a Maradona

Su campaña, por lo menos, sí ha destacado entre los valencianistas. Cierto es que en los últimos partidos no ha rendido como al inicio, pero en su defensa hay que decir que con el objetivo cumplido, o por lo menos muy barato, la mayoría de jugadores no ha rendido al máximo en la recta final.
Lo mejor será no intentar entender a Maradona. Ninguna de sus decisiones viene empujada por un sesudo razonamiento. Optaré por ver a Argentina en el Mundial desde la sinrazón y no juzgarla como equipo, sino como caos. Por lo demás, disfrutaré de un Banega más descansado el próximo curso. Si no lo venden, claro.
Publicado por Esteban Fernández en 19:54
Déficit de liderazgo
El Valencia actual se basa en Silva, Pablo, Mata o Banega. Ninguno de ellos es un líder. Nadie se imagina, por ejemplo, a Silva animando a sus compañeros o tirando del equipo. Es una utopía. Pero, en el fútbol, igual que es necesaria la calidad del canario, es vital disponer de un punto de apoyo. Con la marcha de Baraja se ha creado un vacío de líderes.
No hay más que mirar atrás para darse cuenta de la diferencia: Ayala, Cañizares, Carboni, Kily, Albelda... Todos ellos podrían haber sido capitanes. Todos ellos dirigían al equipo desde su atalaya particular. Sé que es mucho pedir, pero no estaría mal fichar jugadores baratos, con hambre y líderes. Fernando, apúntalo en tu lista.
Publicado por Esteban Fernández en 19:10
Emery, tu turno
Publicado por Esteban Fernández en 21:44
De Puchades a Mata

PD: Un recuerdo del Mundial de 1950. Por ahora el mejor para España.
Publicado por Esteban Fernández en 20:05
Villa: la crueldad del ídolo
Años después, desoyendo todo lo que aprendí con aquella traición, me enrolé en un nuevo proyecto de ídolo: Mendieta. Capitán, canterano y estrella. Era nuestro y deseado. Jamás se iría del Valencia, estaba seguro. "Si ha crecido aquí, cómo se va a querer ir". Y se fue, con otra puñalada a mi esperanza ciega. Poniendo fin a mi infancia futbolística. Aquella rueda de prensa de Mendieta me abrió los ojos. Tenía que crecer e independizarme de los ídolos.
Desde entonces creí mantenerme al margen de toda identificación individualista en el mundo del fútbol. Pasaron grandes jugadores por Mestalla, pero preferí centrarme en el conjunto sin señalar a nadie por encima del resto. Con eso gané estabilidad emocional como aficionado y cierta distancia para analizar con más acierto lo que sucedía alrededor del balompié.
Pero la pelota tiene lazos emocionales que te atrapan sin que te des cuenta. Villa ha ido poco a poco encantándome con sus goles, carreras y compromiso y su marcha me ha despertado.
Es posible que me acercase a su figura como admirador y haya acabado ascendiéndolo a los altares. Pero juro que no me he dado cuenta hasta que ha dicho adiós. No era consciente, pero he de reconocerlo. Sí, Villa era mi ídolo.
Publicado por Esteban Fernández en 19:29
Villa: Soler, culpable
PD: Es curioso que con todas las mentiras que dijo Juan Soler como presidente del club, en la rueda de prensa de presentación de Villa no dijo ninguna. Acertó en todo, incluso en los años que el Guaje sería jugador del Valencia.
Publicado por Esteban Fernández en 20:03
Cuatro maneras de decir adiós
Publicado por Esteban Fernández en 19:55
Un último regalo al Pipo (1-0)

Su sustitución es algo más que una imagen, es el símbolo de un traslado de poder. Banega debe intentar acercarse a lo que significa Baraja. Será difícil que lo consiga en el vestuario, pero por lo menos debe probar suerte en el césped. Es la esperanza de un Valencia arruinado que ve en el argentino una solución al adiós del '8'.
Publicado por Esteban Fernández en 20:15
La noche en la que nació Baraja
Dicen que si pasas por Mestalla de noche y prestas mucha atención, despacio, sin hacer ruido, todavía se escuchan los gritos de miles de aficionados: "¡Baraja, Baraja!".
Publicado por Esteban Fernández en 18:01
Si lo consiguió el Valencia ¿Por qué no lo conseguirá el Xerez?
Publicado por Esteban Fernández en 14:44
Cúper-Benítez, un cambio trascendental para Baraja


Publicado por Esteban Fernández en 19:56
Aquella jugada de Gálvez
Publicado por Esteban Fernández en 19:32
Fútbol ficción: Baraja - Makelele

El Mundial se lo dejó en Génova

Publicado por Esteban Fernández en 20:29