0 rajes

Si lo consiguió el Valencia ¿Por qué no lo conseguirá el Xerez?

Llega el final de Liga y algo muy extraño sucede en el fondo de la clasificación. Todos pueden salvarse y todos pueden descender. Allá bajo, en la oscuridad, hay un rayo de luz para cada uno de los implicados. El más agobiado por lo puntos, el que necesita casi un milagro, es el Xerez. Último en números, primero en moral, los andaluces han firmado una segunda vuelta que merece la salvación, pero arrastran el peso de una primera vuelta que Stephen King podría aprovechar como argumento para su próximo libro de terror.

¿Cuándo fue la última ocasión en la que la jornada final decidió todos los equipos que descendieron a Segunda? La temporada 82-83. ¿Quién ocupaba el puesto que ahora ocupa el Xerez? El Valencia.


Un Valencia asfixiado por la necesidad de evitar el primer descenso de su historia, recibía al Real Madrid, al que el empate le bastaba para proclamarse campeón. Los de Koldo Aguirre debían ganar y esperar a que Racing, Celta y Las Palmas no lo hiciesen.




"No hay ningún arreglo. Vamos a luchar contra el Madrid, vamos a intentar ganarle al Real Madrid y el Real Madrid va a intentar ganarnos a nosotros. Esa es toda la problemática que tenemos planteada esta tarde". Ricardo Tormo estaba tan nervioso que utilizó su máxima coherencia ante la prensa hasta convertir sus declaraciones en inútiles.


 No era para menos.

Ver a Di Stéfano, que había ganado la Liga y la Recopa con el Valencia, en el banquillo rival le ponía más pimienta al duelo. Un choque con esos ingredientes no podía resultar soso. Puede que le faltase fútbol, calidad, pero la emoción se le presumía. Y la tuvo.




El momento clave llegó en el minuto 39. En uno de los arreones locales Pablo sacó un corner, Botubot peinó en el primer palo y Tendillo se adelantó a Del Bosque para saltar, tocar el cielo, y rematar un balón que acabó en la portería de Agustín. El saque de esquina más ensayado de la historia del fútbol dio resultado y la victoria cayó del lado valencianista. No sin sufrimiento, porque la madera jugó a su favor repeliendo un par de disparos merengues. Pero qué menos que sufrir hasta el último minuto. Era el destino de esa temporada.




El resto de resultados fueron llegando poco a poco: el Celta perdió en Valladolid 3-1, el Racing hizo lo propio contra el Atlético y Las Palmas sucumbió 1-5 contra el Athletic, a la postre campeón. Fue un milagro, un rebote de pirotecnia futbolística. 

Si lo consiguió el Valencia lo puede lograr el Xerez. Eso sí, jugando Málaga y Valladolid contra Real Madrid y Barcelona respectivamente, los andaluces dependen de que el partido de Mestalla sea algo más que una despedida de oro para Baraja. Puede que su Tendillo sea Mario Bermejo. O puede que ese milagro sólo suceda una vez en la vida.

1 rajes

Cúper-Benítez, un cambio trascendental para Baraja

Rubén Baraja debutó en Mestalla la misma noche que Diego Alonso. Casi diez años después el tiempo ha puesto a cada uno en su sitio. Mientras que a uno le dio una pluma para que escribiese la historia del Valencia, al otro le entregó una mochila para recorrer el mundo de equipo en equipo. Resulta curioso que en aquel partido la estrella fuese el uruguayo, que engañó a los asistentes con sus dos primeros goles. La víctima del 'Tornado' fue el Tirol Innsbruck en el partido de vuelta de la previa de la Liga de Campeones.

Hoy entendemos que Baraja crea más que destruye, pero en ese equipo dirigido por Héctor Cúper, Baraja tenía una labor más inclinada a las labores defensivas que a la creación. Las concesiones ofensivas estaban limitadas al azar. Lo primero era defender, mantener la portería a cero, y esperar a que un error del rival abriese las puertas del gol. Explicado así parece un plan con lagunas, pero a Cúper le funcionó dos temporadas seguidas.


Basta un ejemplo para demostrarlo. Partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones, Elland Road, Leeds. Baraja ve una tarjeta amarilla que le aparta de la vuelta en Mestalla. Cúper no arriesga y elige a un jugador del perfil del vallisoletano para jugar el partido más importante de la temporada: David Albelda. Los años han demostrado que Baraja y Albelda representan estilos antagónicos, pero entonces tenían la misma consideración para el técnico argentino.


Acabada la temporada el Valencia se encomienda al desconocido Rafa Benítez. El entonces subcampeón de Europa se ponía en manos de un entrenador que venía de Segunda División, pero que fue fundamental para que Baraja se quitase la coraza con la que le había vestido Héctor Cúper.


El Pipo por cambiar cambió hasta de dorsal. Dejó el 19 a Rufete y se enfundó el 8 con el que alcanzaría la inmortalidad.

Una lesión dejó a Rubén Baraja fuera del equipo la casi totalidad de la primera vuelta, pero desde el momento en el que volvió a pisar el césped se le notaron otros bríos. Baraja dirigía, atacaba, remataba, marcaba. Tenía los galones de director. Ya no estaba atado, no tenía que mirar dubitativo al banquillo buscando una mirada de complicidad para avanzar metros. La orden era otra. Benítez descubrió en el Pipo a su líder en el terreno de juego y supo sacarle partido. Desató a una bestia y creó un ídolo.

Nunca más ningún entrenador cometió el error de retrasar a Baraja. Nunca nadie más fue tan poco hábil de renunciar al Baraja todocampista. A partir de entonces Baraja fue Baraja.

0 rajes

Aquella jugada de Gálvez


Pepe Gálvez se hizo con el balón en campo propio y no dudó en correr hacia la portería contraria. No era momento de pensar, sino de encarar uno a uno a todos los rivales que apareciesen por el camino. Estaba escorado en banda derecha, le gustaba arrancar desde ahí. Se sentía cómodo. Su juventud era una aliada más contra el cansancio. Dejó atrás a todos los defensas del Tenerife en un eslalon memorable.

Después de dibujar una jugada casi perfecta, sólo faltaba el gol. Gálvez buscó a un compañero que culminase el trabajo, que le diese sentido a su carrera triunfal. Centró el balón un poco pasado, pero Mijatovic estiró el cuello hasta cabecear la pelota algo forzado y sin ángulo. Su remate no iba a portería y Mestalla lo sabía. Una jugada así merecía el gol. Es lo mismo que debió pensar César Gómez cuando introdujo el balón en su portería. Era el empate a dos.

Aquella jugada de Gálvez le dio un punto al Valencia. Era el 19 de noviembre de 1995. Los de Luis Aragonés no lo sabían, pero acababan de perder dos puntos de oro para ganar la Liga. Antes de ese gol en propia puerta, Pizzi había marcado dos tantos que pusieron por delante a los insulares. Aquella temporada fue un sueño para el hispanoargentino, que acabó como máximo goleador del campeonato. El propio Gálvez había empatado a uno el choque, pero más tarde tuvo que disfrazarse de Ronaldo para evitar la derrota final.

Ese ha sido el primer Valencia-Tenerife que se me ha venido a la cabeza. Del que tengo un recuerdo más duradero. Y en él, Gálvez es el héroe con aquella jugada mágica.

2 rajes

Fútbol ficción: Baraja - Makelele

Verano de 2000. Farinós y Gerard abandonan el Valencia. Su marcha llena de dinero la caja fuerte del club pero deja cojo el centro del campo de los de Cúper. Hay que reaccionar. Dos nombres se plantean como alternativas para recomponer la que había sido la mejor medular de Europa: Makelele y Baraja.

El francés era una de las sensaciones del Celta. Un equipo bien armado en ataque, vistoso y muy alegre. Makelele era el orden, el sacrificio por el colectivo, corría por los demás como nadie. Un destructor con clase, pero ya. Ni creaba, ni era un superdotado de los desplazamientos en largo.

Rubén Baraja, por otro lado, venía de descender con el Atlético de Madrid. Una temporada desastrosa de los rojiblancos que además perdieron la final de Copa precisamente en Mestalla. Baraja había marcado tres goles en Liga y no había explotado en el Calderón.

Sobre la mesa dos jugadores, dos estilos, y lo que es más importante, aunque en aquel momento nadie lo sabía, estaba en juego el futuro del Valencia. En el club iniciaron conversaciones con el Celta y el francés. Todo estaba encauzado, listo para llegar a buen puerto, hasta que se entrometió el Real Madrid. Ante la llamada del conjunto merengue, Makelele rechazó firmar por el Valencia y recaló en la capital de España.

Acto seguido Jaime Ortí, vicepresidente de la entidad, declaró en un soberbio alarde de lucidez que el club estaba "barajando" otras opciones. Los contactos con el conjunto colchonero comenzaron, pero la respuesta de Gil Marín era siempre la misma: "Os vendo a cualquier jugador menos a Rubén".

Y tenía razón. No lo vendió. El Valencia pagó la cláusula de 2.000 millones de pesetas y se llevó al futbolista. Acababa de fichar al mejor centrocampista de su historia. Pero no lo sabía.

Pensar qué hubiese sucedido si el fichaje hubiese sido Makelele y no Baraja es un ejercicio de fútbol ficción. Pero se antoja complicado que todos los títulos que se sucedieron en el Valencia hubiesen llenado sus vitrinas.

Y pensar que estuvieron a punto de llevarse a Makelele...

0 rajes

El Mundial se lo dejó en Génova

Hay ciertos jugadores que rompen a jugar un buen día y pegan el estirón sin miramientos. Pierden el miedo. No se les vislumbra techo, crecen como Alicia en la casa de muñecas, destrozando cualquier muro que se encuentran en el camino y dejando sin habla a los entendidos del balón. Cuando Pablo Hernández explotó la pasada temporada engañó a todos los que pensaban que pertenecía a ese grupo de privilegiados. Se ganó por méritos propios el reconocimiento colectivo como titular en el Valencia e integró la selección española que disputó la Copa Confederaciones. Un año después su evolución ha sido decepcionante, muy por debajo de lo esperado.


Pablo empezó la temporada igual que acabó la anterior. Feliz, rápido, hábil y eficaz. Se escurría entre las defensas rivales, atormentaba a los laterales, corría, ayudaba al equipo y dejaba partido tras partido a Joaquín en el banquillo. Y llegó el maldito partido de Génova. 12 minutos que han dejado a Pablo sin Mundial.

El de Castellón se lesionó en el Luigi Ferraris. Estuvo varias semanas de baja mientras la afición pedía su recuperación. Se había ganado esa consideración en Mestalla. Su ausencia se notaba. Pablo volvió, o al menos eso dijeron los periódicos. No ha sido el mismo desde entonces. Nadie sabe dónde se dejó su explosividad en carrera. Tímido en el regate y fallón de cara a puerta, ha firmado un final de campaña paupérrimo. Sólo él sabe por qué. Tenía un sitio en el Mundial, pero lo ha perdido con toda justicia. Se lo dejó olvidado en Génova.

0 rajes

Jordi Alba, otro 'enano' con futuro rojo


Era un intrépido niño que se quedó por miedo a la incomparecencia deportiva de Vicente. Un inexperto en esto del balón. Su nombre era una incógnita. ¿Quién es ese pequeñito? Jordi Alba tuvo que luchar contra jerarquías, manías y malas gestiones de la plantilla para terminar aprovechando una oportunidad más allá de su hábitat naural, en el lateral izquierdo. Y la aprovechó.

El zurdo se paga caro. Hay quien cree que está en peligro de extinción. En el gen del zurdo siempre hay algo especial, un aroma de magia que los hace distintos. Pero Alba cayó en el peor equipo del mundo para adquirir experiencia como zurdo endiablado. Silva, Mata y Vicente le cerraban el paso de una demarcación intocable para un novato.

Antes de aquel partido contra el Werder Bremen en el que Mestalla descubrió a un jugador rápido, ofensivo y voluntarioso, el catalán había participado en cinco partidos. Una cifra ridícula. Desde entonces, con las lesiones de Mathieu y Bruno, Jordi Alba sorprendió como un futbolista aprovechable, listo para el combate de elite.

No era el momento de pedirle cuentas a Emery por no haber confiado mínimamente en un jugador que había pasado desapercibido hasta el momento. Simplemente había que disfrutar el descubrimiento. También es cierto que durante la temporada no le ayudaron las lesiones ni su convocatoria al Mundial sub 20 justo después de haber debutado en Primera.


Con los partidos se asentó en el puesto. Nadie se extrañaba ya de verlo en el carril del 3. Con su incursión en la titularidad, sus buenas actuaciones y su inmenso espacio para crecer, tal vez su éxito futuro dependa una sencilla decisión, retrasar su posición 10 metros.

En la selección Capdevila no tiene un sustituto de nivel. Monreal ha jugado algún partido, pero está lejos de ser indiscutible. Incluso Del Bosque no se llevará al Mundial ningún zurdo en defensa más allá del jugador del Villarreal. Es el nicho de mercado de España.

Por delante hay mucho trabajo, pero el resultado puede ser brillante. Necesita modelar su juego defensivo, moverse con más calma y elegir el momento idóneo para lanzarse al suelo. Como defensa es muy importante no perder el sitio. A su favor cuenta con que es más sencillo aprender a defender que a atacar. El buen ataque es un don, la buena defensa, trabajo constante. Su futuro depende de él y puede ser un porvenir rojo selección.

1 rajes

Baraja, te quiero


¿Qué se le dice a una persona que te ha hecho feliz durante diez años? ¿Cómo puedes devolverle en una frase todo lo que te ha dado? Es sencillo despedirse de alguien cuando sabes que habrá una próxima vez, pero duele en el corazón hacerlo cuando te enfrentas a vuestro último momento.

A Baraja le acompañaba un aire de hombre serio que no engañaba. Dentro del campo no se transformaba, mantenía su rigidez facial, miraba con cara de orden y señalaba a todo aquel que necesitaba un toque de atención. Seguramente sólo se dio una tregua aquella noche de abril en la que marcó dos goles al Espanyol y emocionó a los presentes con su fuerza, liderazgo y carácter. Mestalla al unísono gritó con rabia sus tantos, se levantó y rompió a llorar de alegría. Rubén Baraja había ganado una Liga.

Pedro Cortés dijo en su día que Mendieta era el murciélago del escudo. El tiempo le dejó en evidencia. Seguramente debería haber reservado esa insignia para el Pipo. Baraja es el futbolista que más se acerca a lo que uno entiende como "valencianista". Es difícil encontrar jugadores tan implicados como el vallisoletano. El compromiso es algo que normalmente se aparca hasta el momento de cobrar, pero el '8' ha demostrado que todavía existe un resquicio para la esperanza: se apretó el brazalete cuando el equipo rozó el descenso a Segunda, encabezó los mejores años del club y fue el motor de Benítez, la brújula del equipo.

Desde hace casi diez temporadas, si alguien quería saber cómo había jugado el Valencia sólo tenía que hacer una pregunta, "¿Qué tal ha estado Baraja?". Si la cara es el espejo del alma, Baraja era el reflejo del equipo.

Su cualidad más admirable no eran sus precisos desplazamientos en largo, ni su visión de juego, ni siquiera su llegada. Era su personalidad. Sin ella hubiese sido uno más. Pero el Pipo jamás se escondía, siempre quería estar en medio de la jugada. Pedía la pelota hasta en los partidos más aciagos, le gustaba saberse al borde del abismo. Era un reto constante acertar en el pase, contentar a una de las gradas más exigentes de España aunque supiese que en condiciones normales se iba a ganar una sonora pitada.


En su contra jugaron la cercanía con Juan Soler y sus continuas lesiones musculares. Dejó cojo al equipo mucho tiempo, pero eran ya los achaques de una edad que no perdona a los futbolistas.

Baraja ha sido, y no corro el riesgo de exagerar, el futbolista más completo que ha visto Mestalla en las últimas 3 décadas. Seguramente Claramunt fue su predecesor en el centro del campo del Valencia. Y de eso hace ya muchos años. Clave en los títulos de principio de siglo, pasará mucho tiempo hasta que un jugador similar dirija, distribuya y lidere al Valencia como lo ha hecho él.

Contra el Tenerife será su último partido. La conclusión de un trabajo bien hecho. Un final que no por esperado duele menos. Con Baraja llegó un jugador y se va un valencianista. Será la última oportunidad de demostrarle lo importante que ha sido y de abrazarle con aplausos. Un agasajo colectivo que no olvide nunca. Digámosle que le queremos. Yo, al menos, así lo siento.

1 rajes

Carboni, Hildebrand y Cañizares

El jueves Santiago Cañizares firmará el contrato que le vinculará al Valencia hasta 2009. Una renovación auspiciada por Soler y Quique que ha contado con el apoyo final de Carboni.

Pero ese voto a favor por parte del italiano encierra una táctica para que el de Puertollano deje la portería de Mestalla en un plazo de un año. El protagonista de la táctica es Timo Hildebrand.
El cancerbero alemán será jugador del Valencia la próxima temporada y luchará por un puesto junto con Cañizares. Una pugna que recuerda a la de Palop con el cuatro veces Zamora.
El plan de Carboni es que ya la campaña que viene, Cañizares sea desplazado como segundo portero del equipo y que Hildebrand le acabe retirando. De ahí la apuesta tan fuerte por un portero del calibre del del Stuttgart.

2 rajes

¿Por qué ahora?

Hace unos meses durante la cena de Navidad de la plantilla del Valencia, a Ayala le regalaron una camiseta del Villarreal con su nombre. Se trataba de una simple broma motivada por los incesantes rumores acerca de su marcha al conjunto castellonense, pero se ha convertido en realidad.

Ha sido hoy cuando el Villarreal ha hecho oficial algo que se veía venir. Desde el pasado verano el central argentino sabía perfectamente dónde iba a jugar la próxima temporada. Y es que 60 kilómetros al norte le valoran más.

Si el conjunto de la Plana lo ha hecho público es porque cuenta con el visto bueno del jugador, que posiblemente no haya valorado la que se le puede venir encima. La afición está revuelta, uno de sus referentes se marcha y lo proclama a los cuatro vientos.

¿Era el momento para hacerlo? ¿No podían haber esperado al final de la temporada? ¿Pretende el Villarreal desestabilizar al Valencia? ¿Por qué Fernando Roig es tan mentiroso?

Esta noticia no es buena para el club 'ché', no sólo para el futuro, sino también para el presente. Tenemos el ejemplo de Beckham, ninguneado en Madrid, o de Figo, continuo suplente en Milán.

De todas formas al Valencia no le queda otra más que continuar con la progresión de las últimas jornadas sin que nada ni nadie le afecte. Nos jugamos la Liga y la Champions en unas semanas y no es el momento para guerras internas. Aunque sí que es el momento para que Carboni busque un sustituto de garantías YA.

0 rajes

Vicente y la maldición Seguí

A pesar de la evolución del fútbol, el balompié moderno aún tiene cabida para supersticiones varias. Una de las más históricas del Valencia -aunque ya olvidada- es la maldición Seguí.

Vicente Seguí -no confundir con el ganador de una edición de Operación Triunfo- fue jugador del club de Mestalla desde 1946 hasta 1959 y en su palmarés hay una Liga y dos Copas.

Seguí era zurdo, jugaba de 11 y su evolución fue altamente irregular. Combinaba épocas de juego sublime y eléctrico con otras en las que pensaba que tocar la pelota daba mala suerte.

Era un futbolista que controlaba el balón con las dos piernas y su aceleración progresiva y zigzagueante desalentaba a los defensas. Tenía un tiro seco y dicen que ha sido el mejor lanzador de córners que han visto las gradas de Mestalla.

También era muy irregular. Todas las temporadas sufría una fase errática de juego pero, así con todo, era el dueño de la banda izquierda. Los directivos ficharon un sinfín de sustitutos para el valenciano -Cabillo, Nogueras, Marroig, Antó, Macario...- pero ninguno fue capaz de desbancarle de la línea de cal.

Candidato tras candidato iban cayendo. Ninguno lo consiguió. Todos se marcharon por donde vinieron. No encontraron la gloria en Valencia. En ese preciso instante fue cuando nació la maldición Seguí. Y es que siempre y por alguna razón -lesiones en su mayoría- él era el que nunca perdía.

La maldición traspasó incluso el tiempo que el propio jugador permaneció en la plantilla. Nando Yosu, el tantas veces entrenador recurso del Racing de Santander, fue una de sus víctimas y quizá Vicente Rodríguez esté sufriendo sin saberlo un problema más allá de lo físico. Algo más que improbable.

0 rajes

Las notas del VCF-Atlético (3-1)

Sobresaliente

Morientes: El extremeño estuvo donde debía, en el área. Más allá de ese rectángulo se pierde, pero si le dan vida, mata. Dos goles -y ya van nueve en Liga- casi idénticos que valieron una victoria.

Vicente: Lástima lo de su lesión. Parece de cristal el de Benicalap, un nuevo Aimar. Al margen de sus problemas físicos decidió el partido con dos asistencias y fue un constante dolor de cabeza para Seitaridis.

Notable

Villa: Se le resistió el gol al 'Guaje' y además vio una amarilla que le impedirá jugar contra el Getafe. Estuvo activo y partició en dos de los tres tantos del equipo. Le faltó pegada.

Moretti: Apenas se notó su tiempo de inactividad. Tres meses fuera de los terrenos de juego que parece que no le hayan pasado factura. Una alegría verle en el campo, porque Quique recupera un especialista en el lateral izquierdo.

Albelda: Un análisis frío y objetivo, al margen de la vorágine opinativa acerca de su renovación, coloca al capitán en muy buen lugar en el partido de ayer. Junto a Marchena, el centro del campo ha completado dos buenos partidos contra Betis y Atlético. Bien en defensa, él fue el auténtico muro del equipo.

Ayala: Otro gol de cabeza y ya van dos esta temporada. Sus tantos hablan bien de su faceta ofensiva, pero no es el central de otras campañas. A pesar de ello continúa siendo una baza importante para el equipo.

Aprobado

Silva: El canario estuvo errático en el partido de ayer, pero nada que no se le pueda perdonar con la gran campaña que está completando.

PD: No entiendo que se le dé a Leo la insignia del club por haber salido en la televisión con una camiseta del Valencia. A este paso se la darán hasta a 'Paquirrín'.

0 rajes

Un partido por la Champions... ¿O por la Liga?

Todos se han apresurado a presentar el partido entre el Valencia y el Atlético de Madrid como un duelo por la Champions, ¿Pero sólo por ella?

Los de Quique se han quitado de encima el lastre de las lesiones y se han reencontrado con un estilo de juego que siempre les ha llevado a grandes cotas. Hace una semana el líder estaba a tres puntos, un cifra insignificante si se compara con el mundo que había meses atrás entre el primero y los blanquinegros.

Es cierto que si hay un rival por proximidad que puede quitarle al Valencia el puesto Champions ése es el Atlético, pero la victoria en el día de hoy serviría más que para asegurar la cuarta plaza, para no descolgarse de Barcelona y Sevilla.

Moretti se presume titular, lo cual podría dejar a Curro Torres en el banquillo. El catalán ha cumplido en el lateral izquierdo y no se le puede achacar nada. Ha recuperado la confianza de Quique y no sería de extrañar que en previsión de la eliminatoria contra el Inter, su aportación le diese descanso tanto a Moretti como a Miguel.

¿Será la oportunidad de Joaquín? Quique lo ha utilizado en los entrenamientos en la banda derecha, pero eso no quiere decir nada. Ya en rueda de prensa confesó sus dudas en cuanto a la titularidad del andaluz, que algún día tendrá que llegar.

Calificar a los rojiblancos como candidatos a la Liga parece demasiado prematuro. Los colchoneros tienen ese gran defecto que no se le puede permitir a un campeón, y es que juegan atemorizados en casa. El Calderón no es un fortín y sobreviven gracias a sus victorias a domicilio.

A pesar de todo, en esa última faceta son de los mejores de España. Prefieren verse lejos de casa para quitarse la presión de encima y moverse con desparpajo. El Valencia está avisado.

2 rajes

¿Ni en la sub 21?

Cuando ayer Iñaki Sáez hizo pública ayer la convocatoria de la selección sub 21 creía que la exclusión de Raúl Albiol se debía a que al día siguiente sería llamado por Luis Aragonés para la absoluta. Me equivocaba.

El Sabio de Hortaleza sigue sin acordarse del central valenciano. Prefiere a Pablo, desplazado al banquillo en el Atlético por Zé Castro. Tampoco hay que sorprenderse, la temporada pasada se empeñó en llevar a Marchena al Mundial en la peor campaña del sevillano como valencianista.

Albiol no empezó bien el curso futbolístico, algunos errores suyos se convirtieron en gol y le costaron caro al equipo. A pesar de ello, Raúl se ha rehecho. Con el bajón de Ayala, el de Villamarchante es el referente defensivo del equipo, el central más en forma. Él es la retaguardia.

Para el vital partido contra Dinamarca, Aragonés no contará ni con Puyol ni con Sergio Ramos, sancionados, así que el choque en tierras británicas se presentaba como la mejor opción para probar centrales. No ha sido así, y España alineará a dos jugadores que no le servirán en un futuro inmediato.

Yo estoy con Platini, los combinados nacionales merecen más respeto. Y es que ir a la selección es para algunos poco menos que un castigo. Sin embargo llevar la camiseta de tu nación, representar a tantos millones de personas o estar entre uno de los veinte mejores futbolistas del país, no da más que orgullo y prestigio, no sólo al jugador, sino también al equipo.

0 rajes

Las notas del Inter-Sampdoria

Notable

Cruz: Volvió a jugar después de 3 meses y como se suele decir, se comió la hierba. Mantiene una buena punta de velocidad, pero falló tres ocasiones claras de gol. Si el Inter ha esperado 200 días a Adriano podrá darle unos cuantos de margen al argentino.

Grosso: Apartado por Maxwell de la titularidad en la liga, el lateral izquierdo de la selección italiana subió varias veces con peligro y demostró que poco a poco va a más.

Maaroufi: El joven afrobelga tiene carácter y clase para vender. No se amilana jugando al lado de futbolistas contrastados. En Inter tiene una joya en casa que puede revalorizarse.

Toldo: Sin trabajo durante gran parte del partido, algo impreciso en las salidas, realizó una parada estratosférica al comienzo de la segunda mitad a Quagliarella que salvó el resultado.

Aprobado

Solari: Voluntarioso y dinámico, el zurdo le puso a Cruz dos balones que merecieron mejor fortuna. Se cansó pronto.

Bonucci: Mancini le puso como titular, y el joven defensa pagó al principio los nervios, aunque con el paso de los minutos demostró que tiene potencial para ser un buen futbolista. Para él, jugar al lado de Cordoba y Materazzi es como para un carpintero trabajar junto a San José.

Burdisso: Actuación segura la del central argentino, que no se complicó y esterilizó el ataque de la Sampdoria.

Recoba: Volvió después de una lesión. En veinte minutos alternó momentos de gran clase, como durante toda su carrera, con otros en los que desapareció, como durante toda su carrera. ¿Será un cometa?

Figo: El portugués hace cosas muy complicadas sobre el campo. Pensar que un jugador de su clase pasará su último año en Arabia es increible, pero "poderosos caballero es don dinero".

Suspenso

Dacourt: Da la sensación de correr sin sentido. El francés está muy lejos del nivel que demostró en sus primeros meses como interista.

Samuel: Bonazzoli le creó demasiados problemas. El hecho de no jugar con asidudad no le quita responsabilidades. Es más lento y va peor por alto que el colombiano.

Mariano González: Comenzó muy bien e incluso rozó el gol. Trajo de cabeza a la defensa vistante. En la segunda parte desapareció del campo.

Simone Nicoletti

0 rajes

Un partido inútil

Tranquilos, es el último. El mini torneo del Inter contra la Sampdoria terminará esta noche con el inútil partido de vuelta de la semifinal de la Copa de Italia, eliminatoria sentenciada tras el 0-3 de la ida en Génova.

El club interista ha repartido 6.000 entradas entre los chavales de Milán, que entrarán completamente gratis a San Siro para ver cómo los suplentes de Mancini tratan de hacerse un hueco en el equipo.

El conjunto lombardo está realmente concentrado desde el pasado domingo en el encuentro del próximo fin de semana contra la Roma. Una victoria contra los de Spalletti les distanciaría a 14 puntos y le otorgaría al técnico interista la opción de dar descanso a varios de sus jugadores para preparar en buen estado la eliminatoria contra el Valencia.

Probablemente la vuelta de Julio Cruz a la titularidad sea el único aliciente del partido de hoy. El argentino tuvo la mala suerte de lesionarse justo cuando Adriano volvió a ser el que era, y ahora es el cuarto delantero para Mancini. Difícil lo tendrá para quitarle el puesto al brasileño.

También es posible que Mancini le de la oportunidad a dos jóvenes jugadores, Maaroufi y Bonucci. Para el afrobelga, la de hoy es la primera de las oportunidades que tendrá hasta final de temporada para demostrar que es un jugador útil para la Serie A, mientras que el segundo, italiano, se marchará en junio al Treviso que lo ha fichado en copropiedad.

Atentos los fans de Recoba, porque el uruguayo vuelve a una convocatoria tras su última lesión, aunque nadie sabe si jugará, puesto que se espera una noche muy húmeda en Milán que no le vendría bien al 'Chino'.

Simone Nicoletti

0 rajes

Fiore, de aquí para allá

Aunque a muchos les pueda sorprender, Stefano Fiore continúa siendo jugador del Valencia. El centrocampista italiano se marchó cedido a última hora en el pasado verano al Torino, un recién ascendido a la Serie A italiana que buscaba en él un referente para el equipo.

A su llegada al 'Toro', el entrenador del conjunto transalpino era De Biasi, un técnico que había apostado por su fichaje. Hasta ahí todo bien, pero Fiore no contaba con la destitución al poco de comenzar la temporada de su 'allenatore'.

El Torino se decidió a contratar a Zaccheroni, y desde ese preciso instante, Stefano comenzó a sentirse incómodo.

Fiore ya había conincidido con 'Zac' en la Lazio y la relación no era la mejor, ni mucho menos, entre técnico y jugador.

A pesar de todo el de Cosenza ha disputado 19 partidos en la actual temporada, pero sus actuaciones sobre el césped no han alcanzado el nivel que de él se esperaba en Turín. Él, además, tampoco estaba a gusto y quería salir del equipo.

Sólo un gol en su bagaje particular -precisamente contra el Inter- y muchos encuentros vistos desde el banquillo, han desembocado en la marcha de Fiore al Livorno de Lucarelli, su séptimo equipo en la Serie A. Por lo menos le podremos ver contra el Espanyol en la UEFA.

0 rajes

Una firma italiana

Ya queda menos para que llegue el duelo de octavos de final de la Champions. Valencia e Inter se medirán en una apasionante eliminatoria que tiene como favorito a los de Roberto Mancini.

Para seguir con más cercanía la actualidad del conjunto italiano, he contactado con un periodista italiano, Simone Nicoletti, que casi diariamente escribirá para esta página sobre el Inter de Milán.

Qué mejor forma de empezar dada la fecha en la que nos encontramos que con los últimos movimientos del Inter en el mercado de invierno. Incluso algunos que afectan a la Liga española.

El Sevilla ha preguntado a última hora al conjunto interista sobre un posible intercambio de cromos. Maresca es un jugador prescindible para Juande Ramos y los de Nervión querían a cambio a Solari o a Dacourt, pero Mario Branca, director deportivo 'neroazzurri' no ha aceptado la petición.

Otro conjunto español, el Villarreal ha contactado con el Inter por dos razones diferentes. Una para dar salida a Riquelme -también ofrecido a la Fiorentina- y otra preguntando por Andreolli.

A Mancini le gustan mucho los jugadores argentinos, y tras la eliminatoria de la temporada pasada contra los amarillos quedó enamorado de Román. A pesar de ello, la entidad lombarda no estaría dispuesta a hacerse con el mediapunta hasta el próximo verano.

La segunda propuesta castellonense llega en la figura del joven central Andreolli. En este caso el Inter tiene las cosas muy claras. Andreolli, tal y como pidió Mancini, se quedará en la plantilla lombarda hasta junio, puesto que es un jugador que dará descanso a algún futbolista cuando el 'Scudetto' esté sentenciado -si no lo está ya-.

2 rajes

Ayala, la versión del Valencia

Hace una semanas llegó a mis oídos la versión del Valencia en el caso Ayala. Una versión que días más tarde confirmó Carboni ante los medios de comunicación.

Ayala no va a renovar su contrato con el Valencia, es más, está completamente descartado por todos los departamentos del club, incluido Quique.

Hay dos razones para explicar la postura que dice adoptar la entidad blanquinegra: 1- Para renovar a Ayala habría que pagar una compensación al Villarreal, algo por lo que no está dispuesto a pasar Juan Soler. 2- Circula por el club un examen médico que no deja en muy buen lugar al central argentino.

En su momento me chocó escuchar el comentario acerca del estado físico del 'Ratón', pero Ámedeo Carboni se encargó de convencerme al hacer hincapié en ello.

El italiano se apresuró a comentar que la opinión de los médicos sería muy importante en la renovación de Ayala, algo que no es muy normal que se haga público durante una negociación. Había una clara intención en sus palabras, como dejando caer que el argentino ha perdido el nivel físico de antaño.

Es por eso mismo, por lo que el Valencia no presentó ante la LFP una oferta de renovación por el argentino, por la cual, la entidad 'ché' cobraría en caso de que Ayala se marchase gratis a algún equipo de la Primera División.

En el caso de haberlo hecho existía la posibilidad de que el jugador se tuviese que quedar, algo que el club ya no quiere ni en pintura.

Puede que lo que dice el Valencia sea verdad, o que simplemente sea una campaña para 'ensuciar' la imagen de un futbolista importante que no quiere renovar, pero lo que está claro es que ya se le busca sustituto y que la próxima temporada, Ayala no vestirá de blanco y negro.

1 rajes

"Tengo envidia sana de Pallardó"

Ahora que Miku ha vuelto al Valencia tras fracasar en el Ciudad de Murcia, publico una entrevista que le hice a 'Chispa', otro de los cedidos por la entidad blanquinegra, antes de la llegada de David Vidal al banquillo del Elche. Con la destitución de Luis García como técnico ilicitano, 'Chispa' ha pasado de la titularidad al ostracismo, pero aún queda mucha temporada.


¿Piensas que con el rendimiento que has dado hasta ahora en tu club de cesión has hecho camino para volver a Mestalla?

Eso es lo que busco. Quiero volver al primer equipo del Valencia porque es el club en el que me he criado y de donde he salido.

¿Crees que algún día jugarás en el Valencia?

Ojalá. Claro que lo tengo en mente, es mi objetivo y sería cumplir mi mayor sueño.

Véndete, ¿Qué le podrías aportar al Valencia?

Creo que le puedo aportar muchas cosas. Soy un jugador trabajador y que no tira la toalla fácilmente.

¿Qué tal en Elche?

Elche es bastante grande. En Valencia vivía en un pueblo cercano, más pequeño que Elche, así que no he sufrido un gran cambio. Tampoco me gustaría vivir en el centro de Valencia, porque hay demasiado jaleo. Por lo que respecta a la gente, no he tenido problemas porque aunque el equipo esté abajo, la afición sabe que estamos haciendo un gran esfuerzo y eso nos lo están reconociendo. En definitiva, en Elche se vive muy bien.

Desde la lejanía y siendo “parte” del Valencia, ¿Como ves a los de Quique?

Han tenido uno o dos meses muy malos porque se ha lesionado mucha gente. Eso, quieras o no afecta a un equipo. Con toda la mala suerte que han tenido, ahora las cosas les están yendo muy bien, se han reenganchado a la Champions y han salido del bache. Ojalá que luchen por la Liga y por la Champions.

Aparte de cómo los ves tú, ¿cómo se les ve en Elche?

Aquí hay mucha gente del Madrid y del Barcelona. Del Valencia hay poca gente. Por ejemplo, muchas veces he querido ver al Valencia por la televisión en cualquier bar y allí preferían ver al Barcelona.

¿Has llegado a pensar que después de la plaga de lesiones que ha pasado el Valencia, mejor haberse marchado cedido?

Sí que se me ha pasado por la cabeza, pero a mí me hubiese gustado estar ahí porque nunca sabes lo que te va a pasar. Ahora estoy muy a gusto en el Elche, y a ver si con el trabajo y con las ganas que pongo puedo volver algún día.

¿Y la eliminatoria de Champions?

El Inter es un equipo bastante difícil, el más complicado de los que le podía tocar. Además históricamente no se le da nada bien. Creo que los equipos italianos no son plato de buen gusto para el Valencia, pero hay que jugar y lo pueden sacar adelante.

¿Está al cincuenta por ciento, o ligeramente decantada a favor del Inter?

Se tienen que jugar los dos partidos y la eliminatoria está equilibrada.

La Liga ya tiene candidatos. Finalizada la primera vuelta, ¿Quién crees que la ganará?

Me gustaría que la ganase el Valencia, pero el Barcelona y el Sevilla están muy fuertes. Lo que tienen que hacer los de Quique es no descolgarse como parece que hacen ahora. Creo que van a dar mucha guerra y que entre ellos, Barcelona y Sevilla estará la Liga.

¿Ves al Madrid más flojo?

Lo veo un escalón por debajo de esos tres equipos.

¿Mantienes contacto con alguien del equipo?

De la primera plantilla no, porque aunque haya hecho a pretemporada con ellos no me ha dado tiempo a entablar una amistad con nadie. Con gente del filial sí que hablo. Pallardó, Pablo, Cristian…

¿Qué te cuenta Pallardó con todo lo que le ha pasado?

Está muy contento y es normal. No se lo esperaba y quiere aprovechar todas las oportunidades que tenga.

¿Tienes envidia sana de él?

Sí, porque a todo el mundo le gustaría jugar en Primera aunque sea por la lesión de un compañero. Si te dan la oportunidad tienes que aprovecharla. Por eso cuando veo que se las dan a él, me alegro, porque es un futbolista que aparte de jugar bien es del mi mismo pueblo y eso tira.

¿Qué te dijo Quique la última vez que hablaste con él?

Quique no hablaba mucho con nosotros, pero sé que le gustaba cómo jugaba, porque en algunas ocasiones nos ha dicho a los canteranos que le gustaba nuestro trabajo y que nos ayudaría lo máximo posible a salir cedidos como Gavilán o Silva. Hablar no hablaba mucho.

¿Dónde te ves en dos años?

En el Valencia.

¿Te miras en el espejo de Albiol, Silva y Gavilán?

Son futbolistas que han jugado conmigo y ¿por qué no voy a poder hacerlo igual que ellos?

¿Alguien del club se pone en contacto contigo?

Manolo Macià y Albiol muchas veces se pasan a ver a todos los jugadores cedidos.

¿Cómo prefieres que te llamen, Carlos o ‘Chispa’?

Eso es algo con lo que he tenido ‘problemas’. En Elche me llaman Carlos Bellvís, pero a mí toda la vida me han conocido como ‘Chispa’. Cuando llegué este verano les dije que no quería ponerme en la camiseta mi apodo porque no me gusta, prefiero que salga el apellido de mi padre, y a partir de ahí parece que me hayan quitado mi nombre deportivo.

¿Quién te puso ese apodo?

Hace ya tanto que ni me acuerdo.

0 rajes

¿Quién es Aimar?

No me gusta hablar sobre Pablo Aimar, más que nada porque no es jugador del Valencia, pero ha sido el propio club el que me ha decidido a dedicarle al argentino mi vuelta al blog.

Hace ya varios meses y muchos partidos que Aimar se marchó. Se fue sin despedirse, sin un simple adiós. Esa afición que tanto le quiso y que en muchos casos le adoraba se quedó esperando de pie algo que nunca llegó.

Ahora que el zaragocista estará de baja un mes -qué raro- el Valencia le ha dedicado un parte de su página web a él, que no es más que un ex jugador del club.

¿Quién es Aimar para que se le dedique tiempo y esfuerzo? ¿Quién ha decidido colocar ese mensaje de apoyo en la web? ¿Es que Mista, que también se lesionó, merece un trato peor?